domingo, 24 de noviembre de 2013

Recomendación de Serie: The Tunnel


Unos meses antes de conocer que la producción sueco-danesa Bron/Broen contaría con ese remake para el público americano que este verano pudimos ver gracias a FX, The Bridge, ya había sido aprobada una nueva versión que se emitiría en el Sky Atlantic británico y el Canal+ francés, finalmente estrenada el pasado 16 de Octubre. No es de extrañar que esta franquicia comience a extenderse por  el globo, ya que su concepto primigenio consiste en partir de un suceso -la aparición de un cadáver justo en la frontera entre dos países- que sirva como pretexto para mostrar el choque de culturas e idiosincrasias de dos naciones entre las que existe algún tipo de conflicto, de modo que cada nueva serie no se limitará a ser un calco de la primera, aportando un elemento local muy rico e intransferible.

Por cuestiones de logística y verosimilitud geográfica el puente al que hacía referencia el título de las dos producciones anteriores ha sido sustituido por el Eurotúnel, esa vía ferroviaria que cruza el Canal de La Mancha uniendo Francia con Reino Unido. Allí aparecerán dos mitades de dos cadáveres diferentes: la cabeza y el torso de una parlamentaria francesa que en los últimos meses había mostrado una línea muy dura con la inmigración, y las piernas de una prostituta británica. Con esto el asesino, cuyos planes son revelados mediante un macabro juego de grabaciones enviadas a un reportero sensacionalista, intenta demostrar que mientras la policía pondría todos sus esfuerzos en esclarecer la muerte de un político importante, ni siquiera prestaría atención a la de una anónima mujer de la calle.  

Lo que permanece intacto es la búsqueda del contraste entre una agente con una carencia total de empatía y habilidades sociales que no hace más que acentuar el tópico de lo estirados y estupendos que suelen ponerse los franceses y un detective que hace gala de una ironía y acidez no siempre apropiadas a la situación, tan características de los británicos. Al igual que sucedía con Demian Bichir y Diane Kruger, es en esa química un poco impostada y en la gracia de ver interactuar a los protagonistas donde reside el principal juego de tensión de la serie. La investigadora Elise Waserman (deslumbrante Clemence Poésy, la conocíamos por las películas de Harry Potter) contagia a todos los que tiene a su alrededor con ese carácter gélido y agrio, muy nórdico. Su pasado, sus motivaciones y su particular forma de entender el mundo interesan a veces más que el propio caso. 


Nos acercaremos también al drama de algunas prostitutas que compartían su día a día con la asesinada y a la historia de una mujer colombiana con un hijo pequeño que busca esconderse por razones desconocidas. El crimen se toma también sus momentos de esparcimiento para explorar la historia familiar y personal de los dos detectives, Karl y Elise, que servirá para ir fortificando su relación. Y es que lo que empieza como un drama policial clásico pronto va tomando un cariz dramático muy potente y unas connotaciones de alto significado político que uno no espera cuando se lanza a verla. En uno de los vídeos que cuelga en la red, el psicópata identifica el desmembramiento en dos partes del cadáver cuando es levantado por los cuerpos de seguridad con el quiebre de la Eurozona. 

Pero esto no acaba ahí: otra de las escenas del piloto muestra a un personaje hablando con el botones de un hotel en su habitación mientras la pantalla de un informativo francés ofrece la noticia de cientos de personas manifestándose en España ante la política de austeridad del gobierno. Allí un portavoz de nuestra amada policía declara que la actitud agresiva de los manifestantes requirió una respuesta proporcionada. "El sueño europeo", declara el hombre, a lo que el empleado añade "Pronto serán balas reales", siendo finiquitado el asunto con una respuesta tajante "Las revueltas no cambian nada. Alguien tiene que pagar por ello." Esa Unión Europea, con su política a veces cochambrosa y errada, con la actitud hipócrita de algunos de sus gobiernos que aquí conocemos a la perfección. Lo que el asesino pretende no es otra cosa que mostrar la abismales diferencias que existen entre nuestras naciones, tan grandes que la absurda teoría de que podemos permanecer unidos solo puede hundirnos un poco más en esa miseria a la que ya estamos condenados.

The Tunnel es el gran drama europeo. En este momento no sé si sería factible realizar una versión España-Marruecos trasladándonos al estrecho de Gibraltar o la valla de Melilla. Lo digo por demostrarle a Mariano si las cuchillas cortan o no cortan.     

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